“La integración vista desde la economía política”

Publicado en por wyepesj.over-blog.es

29042010153

 

ANTECEDENTES

 

 

William Yepes Jiménez

La economía aparece por allá en el año de 1776, como cuerpo teórico de estudio, independiente de la política y la filosofía cuando Adam Smith publicó su Investigación sobre la “naturaleza y causas de la riqueza de las naciones”.

 

La economía existía claro está antes de que Smith escribiese su libro: los griegos hicieron importantes aportaciones, al igual que los escolásticos de la edad media.

 

 

Desde el siglo XV hasta el siglo XVIII se escribieron numerosos ensayos que desarrollaron los principios del nacionalismo económico como la escuela de pensamiento denominada mercantilismo; durante parte del siglo XVIII los fisiócratas franceses formularon un modelo económico bastante refinado y teórico; otros pensadores del siglo XVIII podrían competir con Smith por el título de fundador de la ciencia económica.

 

 

Adam Smith  no obstante, fue el que escribió el tratado más completo sobre economía que dio lugar a lo que más tarde se llamó (a pesar de que Smith era escocés) la Escuela de Economía Política Inglesa.

 

Durante los cincuenta años posteriores a la II Guerra Mundial la economía ha sufrido grandes cambios y muy seguramente todo el tiempo seguirá teniendo cambios. Ante todo, ahora se utiliza el análisis matemático en casi todas las especialidades. Con la generalización de la economía analítica se ha sofisticado la rama empírica conocida como econometría, que combina la teoría económica, la modelización matemática y la previsión económica basada en la estadística.

  

 

Las tendencias del pensamiento económico desde el final de la II Guerra Mundial se observan no en la aparición de nuevas técnicas, sino en la desaparición de las distintas escuelas, en la progresiva homogeneización del pensamiento económico en todo el mundo y en la transformación de la ciencia económica desde el exclusivo ejercicio académico hacia una disciplina operativa, cuyo propósito es resolver problemas prácticos.

 

En retrospectiva, este consenso dentro de la profesión alcanzó la cima en la década de 1970. Desde entonces, se respira un ambiente de incertidumbre en la ciencia económica.

 

Los economistas han perdido la confianza en su propia ciencia, primero por la aparición de la estanflación (existencia simultánea de estancamiento económico e inflación), que contradice las conclusiones de la economía keynesiana, y segundo, por la proliferación de escuelas de pensamiento tan divergentes como la economía radical, la economía evolucionista, la economía austriaca, la economía poskeynesiana, la economía del comportamiento, el monetarismo, la nueva macroeconomía clásica, la economía neokeynesiana, la economía de los costes transaccionales y el nuevo institucionalismo; todas ellas, inmersas en lo que se denomina la corriente principal de la economía. La historia de esta disciplina durante los 25 últimos años será muy difícil de contar, mucho más de lo que ya resulta la economía del periodo de entreguerras, o la economía inmediatamente posterior al último conflicto bélico mundial.


 

INTRODUCCION

 

 

Economía política, primer término utilizado para referirse a la economía, utilizado por primera vez en el siglo XVIII, por Adam Smith, David Ricardo, John Stuart Mill y otros padres de la economía.

 

 

El término resalta el contexto histórico de la formación de los primeros estados-nación de Europa, en el que esta disciplina era considerada como una rama de la política.

 

 

Adam Smith consideraba que la economía política era el estudio de "la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones" mientras que los mercantilistas, coetáneos de Adam Smith y, en menor medida, las teorías de los fisiócratas franceses tenían una clara tendencia política según la cual consideraban que el Estado tenía que enriquecerse para su mayor prestigio y capacidad bélica.

 

 

A partir de la década de 1970 la política macroeconómica ha cambiado de forma drástica. Existe una tendencia a limitar el papel de los gobiernos y a reducir el poder del Estado, sobre todo en lo que concierne a su capacidad de gasto; cada vez es mayor el escepticismo existente sobre la capacidad de la administración pública para gestionar de un modo adecuado la actividad económica, y la confianza en el control de la demanda como medio para estabilizar el nivel de empleo es aún menor.

 

 

Se subraya la necesidad de actuar en la siguiente dirección: aumento de la competencia, incentivo de la innovación y de las empresas, promover el atractivo exterior de la economía nacional para atraer la inversión extranjera y, sobre todo, intentar mejorar la educación y el nivel de formación de los

 

trabajadores. El antiguo acuerdo en torno a la capacidad del control de la demanda para influir sobre la actividad económica ha desaparecido, y se vuelve a reivindicar la idea, anterior a la II Guerra Mundial, de que es más efectivo tratar de actuar sobre la oferta.

 

Actualmente, el término economía política se utiliza comúnmente para referirse a estudios interdisciplinarios que se apoyan en la economía, la sociología, el derecho y la ciencia política para entender cómo las instituciones y los entornos políticos influencian la conducta de los mercados.

 

Dentro de la ciencia política, el término se refiere principalmente a las teorías liberales, marxistas, o de otro tipo, que estudian las relaciones entre la economía y el poder político dentro de los estados.

 

Economía política internacional es en cambio una rama de la economía a la que le concierne el comercio y las finanzas internacionales, y las políticas estatales que afectan el intercambio internacional, como las políticas monetarias y fiscales.

 

 

 

ECONOMIA POLITICA

 

 

Se entiende por “economía política” el análisis de los impactos que en los diferentes sectores de la sociedad tiene la adopción de  políticas públicas. Partiendo de la tendencia natural que individuos y grupos tienen a maximizar su propia utilidad, es posible determinar ganadores y perdedores, y predecir cuál será su  reacción ante las medidas que se proponen. En ese escenario de intereses enfrentados el gobernante tiene la carga de decidir.

 

Esta responsabilidad es compleja. Elegir entre opciones enfrentadas es, con frecuencia, un ejercicio basado en consideraciones ideológicas y no en factores objetivos; no suelen formarse grupos de presión para la tutela de los intereses generales o difusos de la sociedad mas sí de intereses sectoriales; dar un peso suficiente a las conveniencias de largo plazo, como las que inciden en el crecimiento sostenible y en el bienestar de las nuevas generaciones, requieren visión y fortaleza que suelen ser excepcionales.

 

 

Existe, de otro lado, sólida evidencia empírica para afirmar que un grado mayor de exposición de la oferta doméstica a la competencia externa beneficia a los consumidores, reduce el desempleo, alienta el desarrollo de sectores productivos incipientes y estimula los flujos de inversión. Acontece, sin embargo, que suele ser débil el respaldo político que estos intereses logran movilizar. En casi ninguna parte hay movimientos poderosos de consumidores o de quienes carecen de empleo pero que podrían tenerlo en un ambiente de mayor competencia; desde luego, tampoco los eventuales inversionistas se organizan en defensa de unas posibilidades  promisorias pero no a priori evidentes. Por contraste, es significativa la fuerza política que de ordinario tienen los empresarios y trabajadores que ven amenazados los márgenes de rentabilidad y salarios que en ciertos casos son factibles en economías cerradas.

 

En último termino, vale la pena mencionar que las políticas que tienen por objeto reconversiones del aparato productivo mediante la reducción de los niveles de protección tienen costos sectoriales visibles y beneficios perdurables de naturaleza incierta que se difunden en el conjunto de la sociedad. De ahí que los opositores se movilicen con facilidad y sea ardua tarea conseguir respaldo para las reformas.  Juega aquí el conocido aforismo que justifica el status-quo: “Más vale pájaro en mano que ciento volando”.

 

Si con lo dicho queda formulado correctamente el problema de economía política derivado en las negociaciones comerciales con otros países se habrá avanzado en su resolución. La tarea por delante es, sin embargo, abrumadora: negociar bien, mantener el respaldo del empresariado rural y urbano, persuadir a las regiones  de que tienen un potencial de crecimiento inexplorado, convencer al Congreso de que vote los tratados y a la Corte Constitucional de que ellos son congruentes con las normas superiores, son cuestiones en las que es mejor no pensar los domingos en la tarde.

 

 

  

CONCLUSIONES

 

 

 

Como es bien sabido el Gobierno pretende acelerar el crecimiento de la economía y aumentar el bienestar social mediante un mayor dinamismo del comercio exterior y la inversión extranjera. Hay en la escogencia de esta alternativa, como en la aguerrida resistencia que en ciertos sectores ella suscita, elementos ideológicos respecto de los cuales el debate resulta baldío desde el punto de vista oficial.

 

Es bueno aceptar esta realidad, absteniéndose de agraviar al otro tildándolo de dinosaurio o neoliberal sin corazón, y limitarse a aportar con serenidad los argumentos en pro de las tesis que se defienden.

 

 

El conocimiento de los resultados que otros países que han obtenido abriendo sus economías -España, Chile, China, India, Irlanda, Corea del Sur-  persuaden y apoyan en el sentido que Colombia se mueve en la dirección correcta. En todos esos países ha aumentado el ingreso per cápita y se ha reducido la pobreza.

 

Debido a las condiciones particulares de cada país es bien diferente no se podría asegurar ciento por ciento nada y al igual que la apertura durante el gobierno del Dr. Cesar Gaviria se puede decir que “Amanecerá y veremos” la tendencia es una apertura globalizada y en eso esta avanzando Colombia, para bien o para mal ya que en toda decisión siempre se tendrá ganadores y perdedores.

 

 


BIBLIOGRAFÍA

 

 

“Actualidad colombiana.”, wwww. actualidadcolombiana.org

 

"Economía política." Microsoft® Encarta® 2006 [CD]. Microsoft Corporación, 2005.

 

 

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Hoteles Santander 02/04/2011 00:02


De donde has sacado esta informacion? Porque me ha parecido muy completa y muy bien instalada.